martes, 19 de abril de 2011

Diabetes Mellitus

¿Qué es la Diabetes?


La diabetes mellitus es una enfermedad producida por una alteración del metabolismo (metabolismo es un conjunto de reacciones químicas que tienen lugar en las células del cuerpo), caracterizada por un aumento de la cantidad de glucosa en la sangre y por la aparición de complicaciones microvasculares (enfermedad de los vasos sanguíneos finos del cuerpo, incluyendo vasos capilares) y cardiovasculares (relativo al corazón y los vasos sanguíneos) que incrementan sustancialmente los daños en otros órganos (riñones, ojos, corazón, nervios periféricos) y la mortalidad asociada con la enfermedad y reduce la calidad de vida de las personas
La diabetes afecta a entre el 5 y el 10% de la población general, esta variación depende de los estudios consultados. Debe tenerse en cuenta que se estima que por cada paciente diabético conocido existe otro no diagnosticado. Su frecuencia aumenta significativamente con la edad y también con el exceso de peso y la vida sedentaria, por estos motivos se espera un importante aumento del número de diabéticos en los próximos decenios.
En la última Encuesta Nacional de salud del año 2001 (España) , un 5,6% de la población, había sido diagnosticado de diabetes, la cifra alcanzaba el 16% en los mayores de 65 años, en la encuesta del año 1993 se declaraba afecto de diabetes sólo el 4,1%.

¿Cuáles son los síntomas de la Diabetes?
Los síntomas que produce la enfermedad son diferentes dependiendo del tipo de diabetes-
En la forma más común que es la tipo 2 los síntomas pueden ser escasos o poco llamativos:
  • Sed
  • Aumento de la cantidad de orina
  • Aumento del apetito
  • Picores
  • Infecciones
  • Enfermedades cardiovasculares asociadas
¿Cómo se diagnostica la diabetes?

La Diabetes se diagnostica midiendo la cantidad de glucosa en la sangre (Glucemia). La forma ideal es medirla en la sangre venosa y con la persona en ayunas. A esta cifra la denominamos Glucemia Basal.
Hay otras formas y circunstancias de medir la cantidad de glucosa en la sangre; la glucosa medida en sangre capilar (pinchando un dedo) o en las personas que no están en ayunas, estas cifras pueden ayudar o incluso orientar al diagnóstico, pero la que se debe emplear como fiable para el diagnóstico, es la glucosa en sangre venosa y con el sujeto en ayunas (GLUCEMIA BASAL EN PLASMA VENOSO).
Existe una prueba llamada Prueba de Tolerancia Oral a la Glucosa (PTOG) que consiste en administrar una cantidad determinada de glucosa a la persona en ayunas y comprobar como se comporta la glucosa en la sangre a lo largo de un cierto tiempo. Eso nos permite saber si esa persona tiene alterados los mecanismos de metabolización de la glucosa. Esta prueba hoy en día se usa casi en exclusiva en las mujeres embarazadas
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¿Cuáles son las cifras de glucosa en sangre normales y a partir de cuándo hablamos de Diabetes?

La cifra de glucosa en sangre se considera normal cuando es menor de 110 mg/dl
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Hablamos de Diabetes Mellitus si…
  1. La glucemia en ayunas en plasma venoso es mayor o igual 126 mg/dl (7 mmol/l) al menos en dos ocasiones.
  2. Hay síntomas de diabetes (ver arriba) y una glucemia al azar en plasma venoso mayor o igual 200 mg/dl (11,1 mmol/l). Aunque no se esté en ayunas. No es necesaria una segunda determinación.
  3. La glucemia en plasma venoso a las 2 horas de la Prueba de Sobrecarga oral con 75 g de glucosa es mayor o igual a 200 mg/dl (11,1 mmol/l).
¿Qué tipos de diabetes existen?
  • Diabetes Tipo 1: resultado de la destrucción de las células del páncreas que producen la insulina (células beta) y que predispone a una descompensación grave del metabolismo llamada cetoacidosis. Es más típica en personas jóvenes (por debajo de los 30 años).
  • Diabetes Tipo 2: Caracterizada por resistencia a la insulina que puede estar asociada o no con una deficiencia de insulina y que puede estar presente con muy pocos síntomas durante mucho tiempo. Esta forma es más común en personas mayores de 40 años aunque cada vez es más frecuente que aparezca en sujetos más jóvenes.
  • Diabetes Gestacional: diabetes cuyo inicio se reconoce durante el embarazo. Las mujeres que la padecen deben ser estudiadas después del parto ya que la diabetes puede o no persistir después.
  • Otras formas de diabetes: condiciones variadas que consisten básicamente en formas específicas, genéticas de diabetes, o diabetes asociada con otras enfermedades o el uso de fármacos. Entre las más comunes están las enfermedades del páncreas y el uso de corticoides en algunos tratamientos.
  • Metabolismo Alterado de la Glucosa Existen algunas situaciones clínicas intermedias entre la normalidad y la diabetes confirmada, se conocen como situaciones de Metabolismo Alterado de la Glucosa, actualmente se ha vuelto a rescatar para denominarlas el término prediabetes que estuvo abandonado durante algunos años. Esta alteración se caracteriza por:
      • Alteración metabólica intermedia entre la normalidad y la diabetes.
      • Son un factor de riesgo para desarrollar diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares.
Existen dos formas clínicas:
  • Glucemia basal alterada: (GBA): Glucemia plasmática en ayunas mayor de 110 mg/dl y menor de 126 mg/dl.
  • Tolerancia alterada a la glucosa: (TAG): Glucemia plamática a las 2 horas de la PTOG con 75 gr de glucosa mayor de 140 mg/dl y menor de 200 mg/dl.
¿Quiénes deben someterse a pruebas para detectar una posible diabetes?
Se ha demostrado que sólo las personas de cierto riesgo deben ser investigadas para detectar una posible diabetes silente; estos son:
  • Mayores de 45 años (cada 3 años)
  • A cualquier edad y cada año si: 
      • Tienen antecedentes de Diabetes Gestacional, Intolerancia a glucosa o Glucosa Basal Alterada.
      • Mujeres con antecedentes de hijos nacidos con más de 4,5 kg.
      • Personas con exceso de peso (Indice de Masa Corporal mayor o igual a 27 kg/m2 o mayor o igual a 120% del peso ideal).
      • Personas con Hipertensión Arterial.
      • Colesterol HDL menor o igual a 35 mg/dl y/o triglicéridos mayores de 250 mg/dl).
      • Historia familiar de diabetes en primer grado.
Método Recomendado: Glucemia en ayunas (GB) en plasma venoso.
¿Puede prevenirse la diabetes?
  • En sujetos con elevado riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 la implantación de programas de pérdida de peso y planes de ejercicio físico pueden contribuir a la disminución del riesgo.
  • Las personas con obesidad o sobrepeso y sedentarias tienen un riesgo muy elevado de desarrollar un diabetes tipo 2. Existen diferentes estudios clínicos que demuestran que una reducción moderada de peso y un programa de ejercicio físico de tan sólo media hora diaria durante al menos cinco días a la semana, experimentan una drástica reducción del riesgo de desarrollar una diabetes.
  • Por su parte la prevención de la diabetes tipo 1 entra dentro del campo experimental limitándose actualmente al campo de la investigación.
¿Por qué es tan importante prevenir la diabetes y detectarla lo antes posible?
La DM es una enfermedad que causa un aumento muy importante del riesgo de padecer y morir de una enfermedad cardiovascular.
Esta es una asociación tan fuerte desde el punto de vista clínico que hoy muchos autores y comités de expertos, recomiendan tratar al paciente con diabetes como si ya fuese seguro que sus arterias están dañadas en lo referente a otros factores de riesgo cardiovascular como cifras de Colesterol, tensión arterial, uso de fármacos antiagregantes plaquetarios etc.
Pero además la diabetes y sobre todo la diabetes mal controlada produce daños en múltiples órganos y sistemas además de en los grandes y pequeños vasos sanguíneos del organismo; así puede causar.
  • Por alteración de los grandes vasos: Infarto de miocardio, falta de riego en las extremidades, accidentes cerebrovasculares, enfermedad por arteriosclerosis precoz. Etc.
  • Daños en la retina de los ojos Retinopatía diabética.
  • Daños en los riñones con nefropatía diabética.
  • Daños en el sistema nervioso con neuropatía diabética.
  • Diversos daños en la piel con dermopatía diabética.
¿Se pueden prevenir estas complicaciones?

Existen estudios que demuestran que el control óptimo de la diabetes permite prevenir o retrasar la aparición de prácticamente todas las complicaciones.
En la diabetes tipo 1 el estudio conocido como DCCT (Diabetes Control Complications trial).
En la diabetes tipo 2 el estudio conocido como UKPDS (United Kingdom Prevention Diabetes Study).
En ambos se ha demostrado que un buen control metabólico, es crucial para prevenir la presencia de complicaciones tanto a medio como a largo plazo.

¿Cómo se trata la Diabetes?
El tratamiento de la diabetes se sustenta en seis pilares básicos:
  1. Plan de alimentación: Un plan de alimentación va más allá de lo que entendemos por una dieta. Debe ser un proyecto individualizado a las necesidades de cada persona, sus preferencias y debe contemplar objetivos relacionados con la consecución de un peso óptimo, situación laboral, disponibilidades etc.
  2. Plan de ejercicio físico: Presenta las mismas características de individualización que la alimentación en cuanto a preferencias, objetivos etc. Lo ideal es alcanzar al menos 30 minutos diarios de ejercicio físico activo y preferentemente aeróbico (Caminar deprisa, bicicleta, remo…).
  3. Medicación: existen múltiples y variadas disposiciones farmacológicas para el tratamiento de la Diabetes. Lo importante es que Vd. observe escrupulosamente las normas que su médico le indique tanto en cuanto a dosis como en cuanto a horarios, relación de la medicación con la comida, precauciones con el alcohol, la conducción etc. Consulte con un profesional sanitario. La mayor parte de los tratamientos farmacológicos de la Diabetes pueden causar hipoglucemias (Bajadas peligrosas de la cifra de glucosa en la sangre) y Vd. debe saber como evitarlas y como tratarlas si se presentan.
  4. Hábitos generales de higiene 
    • NO FUMAR. Quizás el principal consejo que todo paciente con diabetes debe recibir es que NO FUME. El tabaco es un importante factor de riesgo cardiovascular en todos los ciudadanos pero el aumento de riesgo que origina en los diabéticos es mucho mayor.
    • El desarrollar hábitos que permitan una vida regular y ordenada, con horarios de comidas y de sueño regulares, horarios para el ejercicio físico pautado etc. Son sumamente aconsejables.
    • Los cuidados e higiene de los pies del diabético y de la piel en general también deben ser considerados.
  5. Plan de autocontrol: todo paciente diabético debe ser instruido en las técnicas básicas del autocontrol de su enfermedad y en el aprendizaje de las acciones básicas que debe emprender ante las incidencias más comunes; cambios de horario, descompensaciones, hipoglucemias, enfermedades intercurrentes etc. Con el fin de alcanzar el mayor grado de autonomía que pueda.
  6. Controles periódicos: 
    • Una parte fundamental del tratamiento de la diabetes es la relacionada con los controles periódicos, no sólo en relación con la realización de pruebas analíticas que permitan afirmar o modificar el resto del tratamiento sino las relacionadas con la detección precoz de complicaciones de la enfermedad. Esto incluye detección precoz de la Retinopatía Diabética mediante el examen periódico del fondo de ojo por un profesional competente, detección de microalbuminuria para cribado de daño renal, control periódico de la Tensión Arterial, evaluación del riesgo cardiovascular global con las pruebas que sean necesarias etc.
    • Los controles periódicos deben servir al paciente diabético y al profesional que le atiende para evaluar los objetivos fijados y reajustarlos.
El equipo de profesionales que trata a un paciente con Diabetes, deberá establecer de acuerdo con el propio paciente, las pautas y objetivos a alcanzar en cada una de estas áreas, ajustándose todo lo posible a las preferencias del propio paciente y haciéndole partícipe de los objetivos y resultados obtenidos, buscando la forma más factible de remover obstáculos y promover actitudes que permitan alcanzar un buen control.
La educación del paciente con diabetes, proceso donde se integra toda la formación e información contenida en todos los puntos antes reseñados, se ha revelado como una de las acciones más efectivas para conseguir los objetivos de un buen control de la enfermedad.

¿Qué otros estudios complementan el estudio y evaluación del enfermo con Diabetes?

Existen múltiples estudios y pruebas que los profesionales sanitarios que son responsables del cuidado del enfermo de diabetes realizan para mejorar el conocimiento y controlar el estado evolutivo de la enfermedad.
En este apartado explicaremos algunas de las más comunes para conocer para qué sirven y cual es su interpretación.
  • Hemoglobina glicosilada o Glicohemoglobina: Esta prueba de laboratorio, se realiza en la sangre y determina que proporción de la sustancia hemoglobina se encuentra unida a la glucosa. Sirve para tener un conocimiento de cómo ha estado la cifra de glucosa en la sangre en los últimos dos o tres meses. Es un parámetro muy usado para conocer si el control metabólico es adecuado.
  • Microalbuminuria: Consiste en determinar en la orina del paciente si se eliminan pequeñas cantidades de albúmina. Esta eliminación se ha comprobado que es un buen parámetro para medir mínimas lesiones en los riñones (nefropatía diabética) y para predecir algunas complicaciones vasculares.
  • Estudio de otros elementos que pueden ayudar a valorar el riesgo cardiovascular global del diabético: Colesterol total, Hdl-Colesterol, Ldl-Colesterol, Triglicéridos. Determinación de la Tensión arterial, Electrocardiograma.
  • Estudio del fondo de ojo con dilatación de la pupila; se realiza para identificar signos precoces de enfermedad en la retina producida por la diabetes (Retinopatía diabética).
  • Exploración de los pulsos en las arterias de los pies y examen de los mismos incluyendo exploración de la sensibilidad; se realiza para descartar la existencia del llamado pie diabético

Plan de Alimentación en la Diabetes Mellitus

La importancia de un plan de alimentación en el manejo de la diabetes:
Los niveles del azúcar en la sangre pueden ser controlados, hasta cierto punto, por medio de una dieta apropiada, ejercicio y el mantener un peso saludable. Un estilo de vida saludable también puede ayudarle a controlar o bajar su presión sanguínea y a controlar las grasas en la sangre, reduciendo el riesgo de la cardiopatía. 

Un plan de alimentación apropiado debería incluir la repartición de comidas pequeñas a través del día para mantener los niveles del azúcar en la sangre estables. Consumir una comida grande solo una o dos veces al día puede causar niveles extremos de azúcar altos o bajos. Además, si el régimen de ejercicio se cambia, deben hacerse los cambios correspondientes en la dieta, para mantener el control del peso y para controlar los niveles del azúcar en la sangre


Tenga o no tenga diabetes, el seguir las guías de la pirámide de los alimentos creada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (US Department of Agriculture), para una alimentación apropiada es beneficioso para su salud. La pirámide de los alimentos está construida como una pirámide para demostrar una base de granos -- pan, cereal, arroz y pasta (los más necesitados por nuestro cuerpo) -- con las grasas, los aceites y los dulces en la punta de la pirámide, demostrando que nuestros cuerpos solo necesitan una cantidad limitada de éstos. De acuerdo con la pirámide de los alimentos, el consumo diario de los alimentos debería incluir lo siguiente*:
  • 6 - 11 porciones de vegetales almidonados, granos, y fríjoles.
  • 3 - 5 porciones de vegetales.
  • 2 - 4 porciones de frutas.
  • 2 - 3 porciones de leche y yogurt.
  • 2 - 3 porciones de alimentos que contienen proteína.
  • Cantidades pequeñas de grasas y aceites.
  • Cantidades pequeñas de comidas dulces.
*El número de porciones de cada grupo alimenticio puede variar para una persona con diabetes, basándose en el tratamiento recomendado, las metas para la diabetes, las calorías consumidas y el estilo de vida. Siempre consulte con su médico o con un dietista certificado (su sigla en inglés RD) para sus recomendaciones dietéticas.


Los AlmidonesLos almidones proveen energía para el cuerpo, vitaminas, minerales y fibra. Aun cuando están llenos de carbohidratos que elevan los niveles de azúcar rápidamente, los almidones son esenciales para una dieta saludable. Ejemplos de almidones incluyen los siguientes:
  • El pan.
  • Los granos.
  • La pasta.
  • El cereal.
  • Ciertos vegetales.
Los VegetalesLos vegetales contienen vitaminas y minerales que son esenciales para el cuerpo. Algunos vegetales también contienen fibra. Ya que ellos son bajos en calorías cuando se comen crudos o cuando se cocinan, a las personas con diabetes se les anima a consumir suficientes vegetales. Sin embargo, las personas que tienen diabetes todavía necesitan contar los carbohidratos cuando comen sus vegetales, pues aún los vegetales no almidonados contienen algunos carbohidratos. 
Las FrutasLas frutas proveen energía, vitaminas, minerales y fibra. Cómo y cuándo se comen las frutas o se beben los jugos de fruta para una persona que tiene diabetes es muy específico para ese individuo. Ciertas frutas pueden afectar los niveles del azúcar en la sangre y puede ser necesario que una persona experimente con varias frutas para determinar como éstas le afectan a su cuerpo a través del monitoreo regular del nivel del azúcar en la sangre.
La leche y el yogurtLa leche y el yogurt libre de grasa y baja en grasa proveen energía, proteína, calcio, vitaminas y minerales. La leche o los yogures libres de grasa también son buenas comidas para tratar los niveles bajos de azúcar en la sangre, ya que ellos contienen la misma cantidad de carbohidratos que una porción de fruta o de almidón.
La ProteínaLos alimentos que contienen proteína ayudan a acumular músculo y tejido corporal, además proveen vitaminas y minerales. Debido al aumento en el riesgo de la cardiopatía en las personas con diabetes, la Asociación Americana de la Diabetes recomienda que las personas reduzcan los alimentos con proteína animal. La proteína animal, como lo son las carnes, los productos de leche entera, y los quesos altos en grasa contienen grasa saturada. Otros ejemplos de los alimentos que contienen proteína son las aves, los huevos, pescado, y el tofú.  
Los aceites y las grasasLa Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) recomienda que el consumo de las grasas saturadas, para las personas con diabetes, se mantenga en un 10 por ciento de las calorías, ya que las grasas saturadas elevan el colesterol en la sangre y aumentan el riesgo de las cardiopatías. El consumo total de la grasa y el aceite debería basarse en los niveles de colesterol del individuo, en su control del azúcar en la sangre, y su estilo de vida. Algunos ejemplos de grasas y aceites "más saludables" (bajos en grasas saturadas y colesterol, y con más grasas monosaturadas) incluyen el aceite de oliva, aceitunas, nueces, aceite de canola, y el aguacate.
Alimentos azucaradosYa que la diabetes está asociada con los niveles de la glucosa (azúcar) en la sangre, algunas personas creen que el azúcar debe evitarse en sus dietas. Sin embargo, el azúcar de mesa y otros azúcares en la dieta de una persona no aumentan los niveles de azúcar en su sangre más rápido que los carbohidratos, de acuerdo con la Asociación Americana de la Diabetes.
Cuanto azúcar puede consumir una persona con diabetes depende en el tratamiento individual de la diabetes de esa persona y en su plan de alimentación, y de que tan bien sus niveles de azúcar en la sangre y su grasa corporal son controlados. Siempre consulte a su médico para obtener recomendaciones más específicas.
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domingo, 17 de abril de 2011

RINITIS

rinitis

¿QUÉ ES?

La rinitis es un trastorno que afecta a la mucosa nasal y que produce estornudos, picor, obstrucción, secreciones nasales y en ocasiones falta de olfato. La rinitis o rinoconjuntivitis no es igual a asma, pero puede ser un indicador de que la persona que la padece tiene una especial predisposición a desarrollar más adelante los síntomas (tos seca, sensación de falta de aire, sibilancias, etc.) característicos de una hiperreactividad bronquial. Además, la presencia reiterada de rinitis debe ser motivo de consulta a especialistas para su estudio y eventual establecimiento de medidas de tipo preventivo que eviten la aparición de asma o sirvan para el tratamiento precoz de la misma.
El problema no lo representa tanto la denominada rinitis estacional o fiebre del heno –una rinoconjuntivitis causada por la alergia al polen de finales de la primavera y principio de verano-, como aquellas modalidades en las que el trastorno deja de ser periódico y ocasional para convertirse en recurrente, es decir, la rinitis alérgica perenne. Los síntomas de este último tipo de rinitis es similar a la estacional salvo que varía en su intensidad, impredecible durante todo el año.

CAUSAS

En estos casos, la inflamación de la mucosa nasal y su cortejo de síntomas son casi continuos a lo largo de todo el año. A veces se conoce la causa y en otras no. En el primer caso, esto es, en las rinitis perennes de causa conocida, el factor provocador son los alergenos (sustancias con la propiedad de motivar alergia en ciertas personas), mientras que en las de causa desconocida (o intrínseca) la razón habría que buscarla en la especial sensibilización del organismo de los afectados.
Entre los alergenos más implicados en este tipo de rinitis que parecen formar parte de la vida de una persona, los más importantes, son los ácaros del polvo doméstico (unos parásitos más pequeños que la punta de un alfiler y que se encuentran por centenares en el interior de los colchones y alfombras de las casas), así como la saliva, los epitelios u orina de animales (gatos, perros, hámsters) y algunas especies de hongos atmosféricos. También el factor alergizante también pueden encontrarse en el lugar de trabajo, dando origen entonces a lo que se denomina rinitis ocupacional. Los elementos más comúnmente implicados dentro de este ámbito son las harinas de cereales (panaderos, industria de alimentos precocinados, fábricas de piensos, etc.), las enzimas proteolíticos (fábricas de detergentes, medicamentos, harinas) y las maderas tropicales.
La rinitis alérgica estacional generalmente es fácil de reconocer. Las pruebas cutáneas y los síntomas que presenta la persona pueden ayudar al médico a determinar qué polen está causando el problema.

SÍNTOMAS DE RINITIS

El médico debe diferenciar la rinitis alérgica perenne de las infecciones recurrentes de senos (sinusitis) y de las formaciones anormales que afectan la nariz (pólipos nasales). La sinusitis y los pólipos nasales pueden ser complicaciones de la rinitis alérgica.
En cuanto a la rinitis estacional llega junto con la estación del polen, la nariz, el paladar, la parte posterior de la garganta y los ojos comienzan a picar gradualmente o de forma brusca. Por lo general, los ojos están llorosos, comienzan los estornudos y suele caer una agüilla clara por la nariz. Algunas personas tienen dolor de cabeza y tos, y jadean; están irritables y deprimidas; pierden el apetito y tienen dificultades para conciliar el sueño. La parte interna de los párpados y el blanco de los ojos pueden inflamarse (conjuntivitis). El revestimiento de la nariz puede inflamarse y adoptar un color rojo azulado, que produce goteo y congestión nasal.
Quienes tienen la nariz crónicamente congestionada pero no están afectados de sinusitis, pólipos nasales ni alergia demostrable, pueden tener una enfermedad diferente (rinitis vasomotora) cuyo origen no es alérgico.

TRATAMIENTOS

Si el motivo del trastorno se identifica claramente con un determinado alérgeno, por ejemplo con los ácaros del polvo doméstico, el tratamiento de la rinitis pasa entonces por evitar que entre en contacto con nosotros. En el caso de los ácaros, por ejemplo, unas buenas medidas preventivas son poner fundas especiales en el colchón, lavar semanalmente con agua a más de 60 grados centígrados la ropa de la cama y quitar las moquetas y alfombras de la casa.
Sin embargo, no siempre es así de sencillo rehuir el foco de riesgo –entre otras razones, porque la persona alérgica lo suele ser a varias sustancias a la vez, no todas ellas fácilmente controlables-, por lo que en la mayoría de los casos, y más en aquellos en los que la causa de la rinitis es intrínseca o desconocida, la acción terapéutica debe sustentarse en el empleo de medicamentos. De todos ellos, los más empleados en la actualidad son los antihistamínicos de segunda generación, que carecen de efectos sedantes, y de corticoides cuando se precisan tratamientos prolongados.
Las personas que sufren efectos adversos graves a muchos medicamentos, las que tienen que tomar con frecuencia corticosteroides orales o las que tienen asma deberían considerar someterse a la inmunoterapia alergénica, una serie de inyecciones que pueden ayudar a evitar los síntomas de alergia. La inmunoterapia alergénica para la rinitis alérgica estacional debe comenzar meses antes de la época de polinización.
Si se identifican alergenos específicos, el tratamiento para la rinitis alérgica perenne es muy similar al de la rinitis alérgica estacional. A pesar de que, por lo general, no se recomienda el uso de corticosteroides orales, los aerosoles nasales de venta con receta pueden ser muy beneficiosos. Las gotas nasales o los aerosoles descongestionantes de venta libre no deberían ser utilizados durante más de unos pocos días cada vez, porque recurrir a ellos continuamente durante una semana o más puede producir un efecto rebote que puede empeorar o prolongar la inflamación nasal. En algunos casos es necesaria la cirugía para eliminar los pólipos nasales o para tratar una infección de los senos paranasales.

hipertensión arterial


¿Qué es la Hipertensión Arterial?


Cuando su corazón late, bombea sangre hacia sus arterias y crea presión en ellas.Dicha presión es la que consigue que la sangre circule por todo el cuerpo.
Cada vez que le toman la tensión le dan dos cifras. La primera de ellas registra la presión sistólica (aquella que se produce en las arterias cuando late el corazón) y la segunda, la presión diastólica (aquella que se registra cuando el corazón descansa entre latidos).
Si la presión sube por encima del límite normal --que se podría cifrar en 140/90 en los adultos-- se produce lo que denominamos hipertensión arterial Se trata de una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a más del 20 por ciento de los adultos entre 40 y 65 años y casi al 50 por ciento e las personas de más de 65 años.
Pero uno de sus mayores peligros es que se trata de un mal silencioso. Usted puede tener la tensión arterial elevada y no mostrar síntomas. De ahí la importancia de la prevención.
Si no controla su tensión arterial, ésta puede afectar al funcionamiento de su corazón,cerebro y riñones. Recuerde que la hipertensión es un factor de riesgo cardiovascular y que aumenta el peligro de derrame cerebral.
Por eso conocer mejor qué es la hipertensión arterial y controlarla es la mejor forma de prevenir y moderar sus consecuencias.
No olvide que, aunque los investigadores no han encontrado causas específicas de la hipertensión, sí han determinado algunos factores de riesgo que hacen que usted pueda ser más propenso a padecerla: obesidad, consumo elevado de sal, alcohol, tabaco, falta de ejercicio y estrés son algunos de ellos. Tenga en cuenta que si posee antecedentes familiares de hipertensión ha de aumentar la vigilancia sobre su tensión.
Por eso es fundamental que se realice controles periódicos y, de padecer hipertensión, combine el tratamiento prescrito por su médico con una dieta más saludable y ejercicio físico. 
¿Cómo prevenirla?

Aunque la hipertensión arterial no puede ser definitivamente curada, existen una serie de hábitos de vida que, unidos a la acción de los medicamentos antihipertensivos, pueden llegar a controlarla de forma sustancial y evitar así sus consecuencias. A continuación le damos una serie de consejos de gran utilidad para la prevención de la hipertensión y su control. 
  • Todo adulto de más de 40 años debe vigilar periódicamente su tensión arterial. Más aún, si sus padres o abuelos han sido hipertensos.
  • Muchos hipertensos han normalizado su tensión arterial al lograr su peso ideal. Evite la obesidad.
  • Si su vida es sedentaria y físicamente poco activa, descubra el placer del ejercicio físico regular y, si es posible, al aire libre. Pero recuerde que siempre debe adaptarlo a sus posibilidades reales: no haga físicamente más de lo que puede.
  • Disminuya el nivel de sal en la preparación de sus comidas. Evite, además, los alimentos salados.
  • Reduzca al mínimo las grasas animales de su dieta y hágala rica en verduras, legumbres, fruta y fibra.
  • No fume y evite los ambientes contaminados por humo de tabaco. Invite a la gente de su entorno a dejar de fumar.
  • Modere el consumo de bebidas alcohólicas. No tome más de uno o dos vasos de vino al día y, a lo sumo, una bebida alcohólica a la semana.
  • No ingiera en exceso bebidas excitantes como el café, el té, etc.
  • Siga fielmente el tratamiento prescrito por su médico y no lo interrumpa sin su conocimiento. Observe los posibles efectos secundarios atribuibles a los fármacos y
    coménteselos a su médico.
  • Recuerde que la hipertensión es un poderoso factor de riesgo cardiovascular que se potencia cuando se asocia a colesterol elevado, diabetes o ácido úrico. Procure
    controlar, además de sus niveles de tensión, estos otros factores de riesgo citados.
Fuente: 
Fundación Española del Corazón. Sociedad Española de Cardiología.Sitio web : www.secardiologia.es

Otros artículos de Hipertensión Arterial en


Criterios para Establecer la Hipertensión Arterial


Las Sociedades Europeas de Hipertensión y Cardiología presentaron durante el Congreso Europeo de hipertensión (Thirteenth European Meeting on Hypertension Milan, June 13-17, 2003) y publicaron en el Journal of Hypertension (21:1011-1053;2003 - www.jhypertension.com), la 1ª Guía Europea de manejo de la Hipertensión Arterial.
Se basan fundamentalmente en las guías anteriores de la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Internacional de Hipertensión (Guidelines Sub-Committee. 1999 World Health Organization - International Society of Hypertension guidelines for the management of hypertension. J Hypertens 17:151-163;1999) y las recomendaciones de la Sociedad Europea en la prevención de la enfermedad coronaria (Eur Heart J 19:1434-1503;1998).
Es un documento muy extenso y claro, que abarca todos los puntos del estudio y tratamiento del paciente hipertenso: definición y clasificación de la hipertensión.

Definición y clasificación de la hipertensión arterial

CategoríaSistólica [mmHg]Diastólica [mmHg]
Optima< 120< 80
Normal120 - 12980 - 84
Normal alta130 - 13985 - 89
Hipertensión
Grado 1 (ligera)140 - 15990 - 99
Grado 2 (moderada)160 - 179100 - 109
Grado 3 (severa)> 180> 110
Sistólica aislada> 140< 90
La Guía Europea, valora el riesgo total cardiovascular, en base a los factores de riesgo existentes, la lesión de los órganos dianas y la patología asociada; se establecen una serie de categorías, que van de bajo a muy alto, de forma similar a la realizada por la guía de la Sociedad OMS/SIH de 1999

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Procedimiento para Tomar la Presión Arterial


Si sufre Vd. hipertensión arterial, una parte necesaria del tratamiento es monitorizar la presión arterial, lo que puede hacerse en casa, por medio de aparatos llamados esfigmomanómetros.
Hay esfigmomanómetros de muchos tipos, pero en general todos incluyen una vejiga de goma hinchable incluida en un manguito de tela, y un sistema de medición de presión conectado a este manguito, sea con una columna de mercurio o con un sistema de diafragma metálico. Los esfigmomanómetros se complementan con un fonendoscopio o estetoscopio normal, que puede estar incluido en el aparato o ser un elemento aparte.
Para tomarse la presión, siéntese tranquilamente 5 minutos, sin haber fumado ni tomado café y con la vejiga vacía.
  1. Ponga el brazo izquierdo si es diestro y viceversa a la altura del corazón, apoyándolo en una mesa o el brazo del sillón.
  2. Ponga el manguito alrededor del brazo desnudo, entre el hombro y el codo.
  3. Coloque la campana del estetoscopio en la flexura del codo, justo por debajo del manguito del esfigmomanómetro.
  4. Bombee la pera con rapidez hasta que la presión alcance 30 mm Hg más de la máxima esperada.
  5. Desinfle el manguito lentamente, haciendo que la presión disminuya 2 a 3 mm Hg por segundo. Escuche el sonido del pulso a medida que cae la presión. Cuando el latido se hace audible, anote la presión, que es la presión máxima o sistólica. Siga desinflando. Cuando el latido deja de oírse, anote de nuevo la presión, que es la presión mínima o diastólica.
  6. Repita el proceso al menos una vez más para comprobar las lecturas.
Actualmente existen esfigmomanómetros electrónicos, más caros pero más fáciles de usar ya que utilizan estetoscopio para tomar la presión. Un chip electrónico hace la tarea de detectar el pulso, y un lector digital lee la presión. La fiabilidad de estos sistemas depende de variables que a veces dificultan su medida y por ello tienen errores. Cuidado.



Tipos de Hipertensión Arterial

Existen dos tipos de hipertensión. Más del 90% de los casos no tiene una causa única ni conocida y por eso se denomina hipertensión arterial esencial, primaria o idiopática. Es la que padece la gran mayoría de los pacientes. En un pequeño grupo, puede identificarse una causa, a veces tratable, responsable del aumento de las cifras de presión arterial, se trata de la hipertensión arterial secundaria, cuyas causas se enumeran en la siguiente tabla.


Hipertensión de origen renal


Pielonefritis crónica.
Glomerulonefritis aguda o crónica.
Poliquistosis renal.
Estenosis vasculorrenal.
Tumores productores de renina.
Patología renal unilateral: atrofia segmentaria, tumor renal, otros,...
Retención primaria de sodio: Síndrome de Liddel o de Gordon.
Nefritis de diversas etiologías.
Conectivopatías y vasculitis: Lupus sistémico, esclerodermia...
Nefropatía diabética.



Hipertensión de origen endocrino

Hiperfunción adrenal cortical (Cushing, hiperaldosteronismo primario, Síndrome adrenogenital primario...)
Hiperfunción medular adrenal: feocromocitoma
Acromegalia
Hipo/hipertiroidismo
Hipercalcemia
Hiperparatiroidismo
Hemangioendotelioma
Tumor extraadrenal cromafines
Tumor carcinoide

 
Hipertensión de origen psicógeno

Estrés
Cirugía
Traumatismo craneal severo
Enfermedades graves.

 
Hipertensión de origen neurológico

Síndrome diencefálico
Disfunción del sistema nervioso autónomo.
Poliomielitis
Polineuritis. (Guillain- Barré, Saturnismo, Porfiria intermitente aguda)
Aumento de la presión intracraneal
Sección aguda de la médula espinal
Apnea del sueño.

 
Hipertensión de origen farmacológico

Simpaticomiméticos
Regaliz
Interacciones de inhibidores de la Monoamina oxidasa con alimentos ricos en tiramina (queso, chocolate, cerveza...)
Antidepresivos tricíclicos
Intoxicación por talio.
Antiinflamatorios no esteroideos.
Corticoides
Anticonceptivos orales (estrógenos)
Ciclosporina A
Eritropoyetina

 
Aumento del volumen intravascular

Transfusiones
Sueroterapia
Policitemia.

 
Alteraciones vasculares

Coartación de aorta
Fístula arteriovenosa
Insuficiencia aórtica

 
Hipertensión relacionada con la gestación. 
 
Hipertensión relacionada con sustancias de abuso: alcohol, cocaína...


Fuente
Sociedad Española de Hipertensión
http://www.seh-lelha.org/